Tras el rechazo del Legislativo al crédito de $us 100 millones de la cooperación japonesa, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, manifestó que estos recursos estaban destinados en un 90% para la atención de desastres y en un 10% para garantizar el voto en el exterior, en el marco de las elecciones generales.
Según el reporte, estos recursos provenientes de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), el 90% de los recursos iban destinados a la ayuda humanitaria, especialmente en áreas golpeadas por inundaciones y otros desastres, mientras que el 10% restante estaba destinado a garantizar el acceso de los bolivianos en el exterior al proceso electoral.
Sin embargo, pese a que no fue aprobado por en la Asamblea Legislativa, el ministro de Economía dijo que no existen riesgos o amenazas que pongan en peligro las elecciones en el exterior, ya que los recursos son para la respectiva reposición de divisas.
“No hay ningún riesgo de que los recursos para en la ejecución de las elecciones en el exterior no se lleven a cabo”, sostuvo la autoridad en una conferencia de prensa que dio junto a su parte de Planificación, Sergio Cusicanqui.
Por otro lado, el rechazo de este crédito también se ha interpretado como una falta de apoyo a las decisiones del Gobierno y a las necesidades inmediatas de la población, por lo que el ministro Cusicanqui lamentó la postura de algunos asambleístas, a quienes acusó de no actuar en favor del bienestar de la gente afectada por las inundaciones, principalmente.
El titular de Planificación dijo que la cooperación japonesa había reconocido los esfuerzos previos del Gobierno para manejar la crisis de la pandemia, y que el crédito propuesto representaba una reposición de los gastos ya realizados.
Asimismo, se destacó que la tasa de interés, prácticamente nula, la cual alcanza el 0,01%, lo que hace de este crédito una oportunidad única para Bolivia.
Tanto el ministro Cusicanqui como el ministro Montenegro manifestaron que las puertas para continuar gestionando créditos con condiciones favorables seguirán abiertas, y que la prioridad sigue siendo el bienestar de la población y la organización de las elecciones generales.